Las historias:

Mi experiencia en este programa fue muy buena, puesto que no imaginamos que sería tan rápido el proceso de enseñar a dormir a nuestra pequeña. Habíamos intentado varias técnicas que sólo terminaban frustrándonos y volviendo a aceptar no dormir adecuadamente.

Mi hija tiene 2 años 9 meses y dormía en nuestra habitación desde su nacimiento, aun tomaba leche en biberón, y no podía quedarse dormida si alguien no estaba con ella en la misma cama viendo la televisión. Despertaba por la madrugada en una o dos ocasiones pidiendo leche, insistiendo acompañarnos a la cocina a prepararla; mi esposo y yo tenemos horarios de trabajo alternados por la noche y ella, durante ese tiempo, se queda a dormir con una nana o sus abuelas, lo que complicaba más la situación.

Nos propusimos llevar al pie de la letra las indicaciones de Paola, las cuales fueron muy acertadas, iniciamos un sábado por la noche cuando papá y mamá pudiéramos estar en casa, les dimos la indicación a las abuelas de lo que debíamos hacer de manera coordinada y consistente; iniciamos esa noche quitándole el biberón (le dijimos que un gato se lo llevó y afortunadamente lo aceptó), inició a tomar en vaso entrenador, pero eso antes de acostarse en su recámara, una vez que termina la leche, la llevamos a su cuarto y ella sola sube a la cama, se cobija, aun pide que alguien se quede con ella en lo que concilia el sueño que son aproximadamente 5 a 7 minutos, ya no despierta por la madrugada, no pide leche, y ahora tenemos que despertarla para iniciar la rutina del día.

Ella aceptó muy bien el programa y no tuvimos contratiempos, tal vez al principio se despertó en la madrugada en 3 ocasiones pero volvió a su cuarto sin pedir leche y volvió a conciliar el sueño, lo único que nos ha costado un poco de trabajo es en la hora de acostarse, ya que no podemos lograr que duerma antes de las 9 pm; por nuestras actividades del día nos es difícil acostarla antes de ese horario.

Estamos muy agradecidos y contentos por el apoyo y los resultados que obtuvimos con este programa ya que estos, además de enseñarla a dormir, nos ayudaron a que entendiera que su habitación es el lugar para dormir, que  dejara el biberón sin sufrimiento, resultando esto en una  mejoría del estado de animo de la niña, ahora se ve más descansada durante el día , mejoró nuestra calidad de sueño y estado de ánimo.

Muchas gracias por su ayuda, ha sido de mucha utilidad en nuestras vidas.

ANTES

Lucas (10 meses)  se dormía a las 8 de la noche arrullándolo como 15 minutos poniéndolo en su cuna, pero despertaba llorando más o menos como a las 11, lo tenia que llevar a mi cuarto a dormir junto a mi para que se calmara; de ahí volvía a despertar en promedio 2 veces más pidiendo biberón y se dormía tomándoselo, finalmente despertaba a las 6 de la mañana.

Muchas veces al ponerlo en su cuna se despertaba y teníamos que volver a arrullarlo por 15 minutos o más. Después de llevarlo a mi cama solo se dormía sabiendo que yo estaba ahí también.

 

AHORA

Lucas se duerme a las 8 de la noche, lo ponemos en su cuna y el da vueltas y se mueve solo hasta encontrar su lugar, se duerme el solo en aproximadamente 5 minutos, en la noche se despierta, cambia de posición y hace ruidos, pero él solo se vuelve a quedar dormido. En la mañana despierta, se queda jugando él solo unos 10 minutos y hasta las 7 de la mañana llora para que lo saquemos.

Ya no toma biberón en la noche, algunas veces llora en la noche pero con que le haga "shshshs" desde el monitor de mi cuarto se vuelve a dormir.

 

EL PROCESO

La primera noche fue difícil porque tuvimos que estar al lado de la cuna mucho tiempo pero no tanto como nos imaginábamos, la segunda mejoró mucho, y así fue siendo cada vez mas fácil, para la cuarta noche ya era verdaderamente algo muy sencillo.

Cuando lloró un poco más fue cuando alejábamos la silla, pero nunca pasó que llorara más de 10 minutos en algo, no fue traumático para mi verlo llorar, realmente lloró muy poco.

ANTES

Amalia  (11 meses) necesitaba tomar pecho y que la arrullara para poder dormirse. En general se despertaba una vez en la noche para tomar una mamila al rededor de las 5am. A veces se despertaba varias veces durante la noche y cada vez lloraba hasta que alguien la levantara y la arrullara.

 

AHORA

Amalia se acuesta en la cuna después de tomar una mamila y la acompañamos un rato mientras le platicamos sobre las actividades del día. Después ella sola empieza a acostarse y se acomoda solita en su cuna hasta que se queda dormida. Todavía es algo variable la dinámica debido a que el proceso de cambio fue interrumpido por un largo viaje de su mamá. Mientras su mamá no estuvo ella se dormía sola en su cuarto sin llorar. Desde que volvió su mamá, necesita acompañarla mientras se duerme al lado de su cuna porque si no, llora. Progresivamente esperamos volver al punto donde se duerma sola. Amalia duerme toda la noche de corrido. Se duerme como a las 9pm y se despierta entre 7 y 8 am.

 

EL PROCESO

El proceso fue duro las primeras dos noches, con crisis de llanto durante varias horas, golpes y vómito. Pero después del primer día sólo lloró media hora, y el resto de la semana lloró entre 10 y 15 minutos e incluso menos. Siempre estuvo acompañada y consolada. Fue difícil pero los avances fueron notorios día a día y Paola estuvo muy al pendiente de nuestras preguntas, apoyándonos emocionalmente y compartiendo sus conocimientos, lo cual nos dio mucha seguridad en términos de saber que estábamos llevando a cabo un proceso profesional y que era para bien de todos en la familia, sobre todo de Amalia. No seguimos las instrucciones al pie de la letra en lo que respecta a la distancia entre la silla y la cuna, lo ajustamos a nuestro ritmo, pero sí logramos el objetivo de salir del cuarto antes de que se quedara dormida sin llanto. 

ANTES

Victoria (7 meses) dormía  en nuestro cuarto. Comenzaba la noche en su cuna y después acababa en nuestra cama con tal de no estar levantándome para darle pecho. Aunque en nuestra cama dormía mejor, ninguno de los dos dormíamos: mi esposo le preocupaba aplastarla o roncar y despertarla y yo tampoco podía moverme porque a cada movimiento la despertaba y era otra vez darle de comer para dormirla.  No podíamos hacer nada en nuestro cuarto por miedo a despertarla. A mi esposo no le gustaba escucharla llorar y la cargaba o arrullaba pero lo que más la calmaba era el pecho.  Yo estaba de mal humor todo el día porque no dormía y  me sentía mal (culpable) porque estaba agotada. Mi día comenzaba muy temprano para llevar a los otros hijos a la escuela y en todo el día no paraba. Las siestas eran donde podía y duraban nada pues la despertaba un hermano o yo porque me tenia que acompañar al súper o a alguna vuelta. El sueño de todos estaba muy mal y todos reaccionábamos mal ante  cualquier diferencia. Me daba miedo quitarle el pecho en la noche porque quería seguir dándole por lo menos un año.

 

AHORA

Victoria duerme TODA la noche en su CUNA, en su cuarto y SIN pecho. Yo pensaba que quitarle las tomas de la noche implicaba quitarle el pecho y no fue así. Seguimos en una feliz lactancia y teniendo nuestros momentos de apapacho juntas durante el día y antes de acostarla.   El sueño de día todavía es complicado pero doy gracias porque duermo al menos 7 horas seguidas. Hay veces que despierta y se queda jugando sola en su cuna sin llorar (algo que yo pensaba imposible). Cada quien tiene su cuarto y así no nos despertamos entre nosotros. Hay veces que despierta en la noche, la veo por el monitor y ahora la OBSERVO y ya no corro alterada a su cuna. A veces necesita que vaya a confortarla pero es un ratito y  a veces, se da vueltas en la cuna y se acomoda y vuelve a dormirse. 

 

EL PROCESO

En lo personal dejar a Victoria en su cuarto fue difícil. Superar mis pensamientos negativos y mis miedos fue la parte difícil del proceso. Si hubo lágrimas pero siempre estuvimos juntas, si no estaba yo, estaba el papá. Nos tardamos un poco en hacer lo que el método decía y no fue tanto por Victoria sino por mi. Al final aprendí que era yo la que tenía que cambiar y que no pasaba nada traumático ni serio. Pasar éste proceso fue lo mejor que hemos hecho porque con mis otros hijos sufrimos muchos problemas de sueño, cómo no conocimos antes a Paola!! Gracias por cambiarnos la vida!!

ANTES

Ander tiene 2 años y dormía en el cuarto de su hermano mayor en un colchón en el piso porque todas las noches lloraba porque quería dormir con él. Bueno, eso era cuando comenzaba la noche porque durante toda la madrugada despertaba y llegaba a nuestra cama. Al principio no nos molestaba y es más, nos gustaba. Pero conforme se fueron acumulando las noches, Ander llegaba a nuestra cama y no paraba de moverse y se despertaba, pedía agua, y luego se dormía encima de mi o de su papá. Dejó de ser divertido cuando se acumuló el cansancio y en las noches lo regresábamos a su cuarto porque también comenzó a despertar a su hermano. No le gustaba su cuarto, no le gustaba su cuna, no le gustaba nada y nadie dormía en las noches.

 

AHORA

Cada quien duerme en su cama, Ander en su cuna. Todos somos muy felices pues en una semana todo cambió. A veces llora y vamos lo consolamos y ya, no crece la situación y se nos sale de control. Gracias por ayudarnos.

 

EL PROCESO

Tuvimos la sesión con Paola y nos platico del plan y todo sonaba muy bien. Si bien estábamos muy cansados de la dinámica de todas las noches, la idea de empezar nos aterraba. Pensar en acostarlo en su cuna para nosotros sonaba imposible. Tuvimos una reunión familiar y hablamos de los cambios. Desde el primer día pusimos a Ander en su cuna, que estaba hasta entonces de adorno. Las primeras noches no fue fácil pues no le gusto para nada el cambio pero creo que entendió más rápido de lo que creíamos. Mi esposo no tenía mucha fe en todo esto pero siempre estuvo apoyando y pues al final fue el que hizo todo, consolarlo, acompañarlo y ayudarlo en las noches.

ANTES

Nos tardamos mucho en decidirnos a empezar. Hablamos con Paola y nos gustó pero por diferentes motivos no empezábamos. A veces dormía bien y pensábamos que no necesitábamos su ayuda, pero luego volvía a dormir pésimo y hasta que un día nos decidimos a tener nuestra sesión y empezar. Ana tiene 1 año 2 meses y desde que nació fue mala para dormir. Tratamos de ponerle una rutina y todo pero las noches eran una pesadilla para todos. Despertaba toda la noche y ya no sabíamos que hacer. A ratos algo funcionaba, mecerla o pasarla a nuestra cama o arrullarla o algo. Pero a las semanas o días volvía a llorar en la noche. El sueño de día también era muy complicado pues nada más no se dormía nunca.

AHORA

Todos finalmente podemos dormir!!! Eso es el mejor resultado que puedo decir. Las siestas todavía son difíciles pero tenemos un mes ya durmiendo toda la noche. Fue como magia pero Paola va a decir que fue nuestro trabajo. Estamos satisfechos. 

EL PROCESO

Como mamá a mi me daba miedo que llorara o que se pusiera muy mal. El primer día si fue difícil pero no tanto como yo me lo esperaba. No fue como el libro de Duérmete niño de dejarla llorar y eso a mi me ayudo mucho, bueno, a ella también. El papá fue quien hizo gran parte del coaching y eso ayudo también mucho.  También durante el proceso hubo días que avanzaba y días que no y pensé que no iba a servir pero al final si funcionó. Yo pensaba que teníamos una buena rutina pero Paola nos ayudó con algunos ajustes y cambios que mejoraron el sueño de Ana. Para el papá fue difícil cambiar los horarios pues en la noche era cuando llegaba y veía a Ana, ahora la ve en la mañana y creo que como él hizo mucho del trabajo se siente más unido a ella.